Las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo recientemente en el Parque Arqueológico de Libisosa (Lezuza, Albacete) han sacado a la luz una pieza excepcional, un fragmento de escultura antropomorfa de piedra caliza que había sido reutilizado para la construcción de un gran edificio de la colonia romana, y en cuyo derrumbe se pudo recuperar en 2025.