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27 Julio 2021

Este breve artículo presenta los primeros resultados de la campaña arqueológica de 2021 en la Cueva de la Mora, una pequeña cavidad cárstica localizada en la Serranía de Cuenca (Término Municipal de Huerta del Marquesado). En su interior y en su boca se han encontrado restos catalogables desde el Paleolítico hasta tiempos históricos, constatándose la excelente conservación de suelos de ocupación no erosionados y fértiles en materiales líticos, cerámicos y faunísticos, existiendo incluso restos humanos en los inventarios. Se destaca el interés de continuar con más campañas en el sitio, para literalmente ir profundizando en el conocimiento de etapas más y más antiguas de la Prehistoria del Centro Peninsular. 


Antecedentes: “El Paleolítico Inferior y Medio en la Provincia de Cuenca” y “Más allá de Verdelpino”

Son escasos los trabajos arqueológicos dedicados a comprender el poblamiento prehistórico de la Serranía de Cuenca. Sólo destacan los estudios sobre el arte rupestre en el extremo Este de la misma y algunas noticias puntuales sobre hallazgos aislados. Se mantenían hasta hace unos años teorías obsoletas e incluso, en algunos foros, se describía equivocadamente el territorio que hoy ocupa la Provincia de Cuenca como un área poco poblada en la Prehistoria. Para paliar esta deficiencia en la investigación y confiando en la potencialidad efectiva del área, personalmente emprendimos desde el año 2005 dos programas de investigación denominados “El Paleolítico Inferior y Medio en la Provincia de Cuenca” y “Más allá de Verdelpino”. El primero se ocupa de buscar información sobre los grupos humanos más antiguos que habitaron en esta parte del Centro de la Península Ibérica, desde hace más de un millón de años hasta hace unos 40.000 y pertenecientes a las especies Homo antecessor, Homo heidelbergensis y los neandertales. Gracias a él se han detectado decenas de nuevos yacimientos y áreas de interés, recuperándose miles de herramientas líticas que prueban una ocupación intensa e ininterrumpida de estas tierras.

El segundo de los proyectos versaría ya sobre los grupos cazadores-recolectores Homo sapiens (nuestra propia especie) desde el Paleolítico Superior hasta el inicio de su sedentarización, territorialización y la génesis de los primeros poblados amurallados o “castros” en la Edad del Bronce. Gracias a él se corroboran las comunidades del Neolítico de la Serranía como continuadoras de una forma de vida nómada y seminómada, basando su subsistencia aún en el forrajeo pese a la introducción de una incipiente horticultura o a la primera cría de animales y con forma de entender y relacionarse con el mundo más cercana a los conceptos de los cazadores- recolectores paleolíticos que a la de los pueblos ya consolidadamente agropastoriles. 

 

 Vista aérea de la entrada de la Cueva de la Mora, Huerta del Marquesado (Cuenca). Equipo de excavación
Vista aérea de la entrada de la Cueva de la Mora, Huerta del Marquesado (Cuenca). Equipo de excavación


El planteamiento de ambos proyectos ha sido siempre el de investigar científicamente las etapas más antiguas de la Prehistoria de lo que hoy conocemos como la Provincia de Cuenca, sin descuidar la responsabilidad de divulgación a todos los niveles de los resultados obtenidos en campo y laboratorio.

¿Por qué Huerta del Marquesado?

Poco a poco vamos completando el mapa, antes casi vacío, de puntos de interés sobre la Prehistoria. Pero es la Serranía el área geográfica en la que menos datos hemos conseguido hasta ahora. Y no porque no existan yacimientos antiguos allí, sino porque hemos tenido menos oportunidades de investigarlos: no hay tanta obra pública o de promoción privada que requiera controles arqueológicos y, por ello, nos ha hecho concurrir a los arqueólogos menos en la zona serrana.

Buscando desde hace tiempo municipios serranos interesados en acoger nuestra iniciativa científica, ha sido el Ayuntamiento de Huerta del Marquesado uno de los que nos ha manifestado su buena disposición para que podamos emprender una nueva ramificación de ambos proyectos mencionados en su Término Municipal. La corporación ha proporcionado también el presupuesto y la infraestructura a partir de sus propios recursos.

En primavera de 2021 realizamos una serie de visitas de reconocimiento en varios yacimientos para valorar su utilidad en pro del estudio de esas diversas etapas de la Prehistoria tan desatendidas en Cuenca. Se seleccionó, por un lado, el Castro del Cerrito del Moro con el fin de arrojar luz sobre el proceso de “Castrificación” (control del territorio mediante poblados fortificados en altura o “castros” desde la Edad del Bronce hasta la Segunda Edad del Hierro) y, por otro, la Cueva de la Mora para trabajar en ella momentos mucho más pretéritos. Se trata de una oquedad natural en la pared de la hoz formada por el “Arroyo de Moratón o del Pozuelo”. De formación cárstica, consiste en una única galería de algo más de 14 metros de profundidad por 4 de altura máxima y un ancho variable de entre 0,5 y 1,5 metros. En su exterior y en su interior se detectaron indicios de su empleo desde el Paleolítico. 

Trabajos arqueológicos    Los trabajos arqueológicos desarrollados han consistido
Entrada de la Cueva de la Mora. Santiago D. Domínguez.

 

Trabajos arqueológicos 

Los trabajos arqueológicos desarrollados han consistido en la prospección de los alrededores de la cueva, en el topografiado 3D empleando tecnología dron de la entrada y en el levantamiento planimétrico de la oquedad. Tras ello, se ha realizado un sondeo de 1 m. por 1,5 m. destinado a buscar materiales en estratigrafía y detectar suelo de ocupación. Para llevar a cabo estos primeros trabajos de excavación ha sido necesario el empleo de iluminación portátil y tecnología de medición láser, además de cascos y otros elementos de protección personal, tales como cascos, guantes, etc.
Las prospecciones del exterior han servido para recuperar, en la misma entrada de la cueva y bajo ella, decenas de piezas líticas, cerámicas y óseas que nos informan de los diferentes momentos de ocupación que obligatoriamente han de preservarse en el interior de la cueva: se han detectado materiales paleolíticos (musteriense), neolíticos, calcolíticos y del inicio de la Protohistoria (Edad del Bronce). 

 Proceso de excavación en el interior de la  Cueva de la Mora, Huerta del Marquesado (Cuenca). Equipo de excavación
 Proceso de excavación en el interior de la  Cueva de la Mora, Huerta del Marquesado (Cuenca). Equipo de excavación


Efectivamente, al excavar en el interior de la cueva, hemos constatado una excelente preservación de la estratigrafía, ya que la morfología de la cavidad impide que la erosión de su parte más interior remueva y mezcle por procesos geológicos los restos que, progresivamente, se han ido depositando en los suelos. Ello quiere decir que, obligatoriamente, se han de conservar indemnes los contextos de habitación y uso de la cavidad desde el paleolítico hasta el presente, además de la actividad animal que se ha ido intercalando en los momentos en los que los seres humanos no se encontraban presencialmente en la cueva.
Esta primera campaña sólo ha sondeado epidérmicamente los niveles más superficiales, reservando para el futuro la excavación de los más profundos. El primer suelo (el actual) es prolijo en materiales históricos (medieval, moderno y contemporáneo) y muestra incluso alguna basura reciente, producto del uso histórico pastoril y lúdico en el presente. El subsiguiente nivel estratigráfico contiene cerámica a mano, fauna procesada antrópicamente y restos humanos, además de la lógica mezcla con otros materiales más antiguos. 

Galbo de cerámica a mano del exterior de la Cueva de la Mora.  Santiago D. Domínguez
Galbo de cerámica a mano del exterior de la Cueva de la Mora.  Santiago D. Domínguez


Se interpreta este horizonte como el típico contexto ritual de enterramiento en cuevas perteneciente a la Edad del Bronce, constatado por nuestro mismo equipo en la Cueva de los Riscos de la Escaleruela en Valdecabras y por otros investigadores en la Sima de Boniches, la Cueva del Fraile, etc. Todos los restos humanos detectados pertenecen a individuos adultos y algunos muestran alteración por fuego, por culpa de hogueras posteriores. Bajo este nivel protohistórico aún resta gran potencialidad de acumulación de tierra, en la que seguro se conservan suelos paulatinos de las mismas cronologías detectadas en el exterior de la cueva. Además de los materiales atribuibles a la actividad humana, el yacimiento es prolijo en acumulaciones generadas por agentes animales, como son rapaces y pequeños y grandes carnívoros, quedando también constatada la huella de los roedores que habitaron la gruta.

 Metacarpo humano del interior de la Cueva de la Mora. Santiago D. Domínguez)
 Metacarpo humano del interior de la Cueva de la Mora. Santiago D. Domínguez)


Todo resto esquelético no humano está siendo analizado mediante metodología de Zooarqueología, gracias a lo cual, además de identificar las especies presentes en el entorno, se puede distinguir cómo eran procesadas éstas por los humanos y cuales fueron aportadas por otros agentes.

Conclusiones

Aunque se trata de una cavidad pequeña, de apenas 14 m de profundidad, atesora un valiosísimo registro arqueológico para comprender diversas etapas de la Prehistoria: actividad de neandertales, y quizá de seres humanos aún más antiguos, la huella de cazadores-recolectores, sapiens del Paleolítico superior, la de cazadores-recolectores y agricultores incipientes, que habitaron en la Serranía, incluso hasta el Neolítico y el Calcolítico y un contexto funerario de momentos en los que las comunidades humanas consolidaron sus sedentarización en poblados fortificados (Bronce Inicial).  Es la única cueva conocida en toda la Serranía y quizá en esta parte del interior de la Península Ibérica, en la que se puede trabajar con esta amplísima cronología, ordenada secuencialmente, con materiales rigurosamente in situ y exquisitamente bien preservados. Por ello es importante protegerla. 
Sin embargo, esta joya para el estudio de la Prehistoria se encuentra amenazada: es y ha sido, durante la Historia, habitualmente empleada como refugio de pastores y en la actualidad es usada como lugar de ocio para excursionistas y caminantes. De hecho, una datación por C14 destinada a confirmar o descartar la antigüedad de la hoguera más superficial documentada, confirma que se han encendido fuegos dentro de la cueva en pleno siglo XXI. También la fauna salvaje penetra libremente en la oquedad, con el riesgo de erosionar y remover los suelos que hemos comentado. Antes de continuar con una nueva campaña de investigación, los promotores y el equipo arqueológico vamos a acometer el cierre de la cueva mediante una verja discreta que proteja, al menos, el área interior del yacimiento. 

Fig. 7. Planta y sección de la galeria interior de la  Cueva de la Mora, Huerta del Marquesado (Cuenca). Equipo de excavación
Planta y sección de la galeria interior de la  Cueva de la Mora, Huerta del Marquesado (Cuenca). Equipo de excavación 


Sea como sea, el valor potencial que la Cueva de la Mora tiene ha quedado sobradamente acreditado y esperamos, año a año, seguir recogiendo en ella reveladores testimonios sobre la vida (y la muerte) de las gentes que habitaron lo que hoy es Cuenca hace cientos, miles e incluso cientos de miles de años.

Bibliografía:
Criado, F. (1993): Límites y posibilidades de la Arqueología del Paisaje. SPAL, 2: 9-55.     
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Domínguez-Solera, S. D. (2014): Más allá de Verdelpino: Fase II, Campaña 2012. Actas de las IX Jornadas de Patrimonio Arqueológico de la Comunidad de Madrid: 63-76.   
Domínguez-Solera, S. D. (2017): Los últimos cazadores-recolectores y agricultores incipientes de lo que hoy es la Provincia de Cuenca. IDEC Patrimonio, III: 16-19. 
Domínguez-Solera, S. D. (2019): El Paleolítico Inferior y Medio en la Provincia de Cuenca: balance del proyecto, nuevas fechas absolutas y perspectivas. Cuando empezábamos a ser nosotr@s: Curso sobre el Paleolítico Inferior y Medio a nivel mundial. (Domínguez-Solera, coordinador.) Diputación de Cuenca, Cuenca: 45-76.
Domínguez-Solera, S. D.; Muñoz, M. y Torres, K. (2019): La finca "El Medallón" en Villaescusa de Haro. Un excelente ejemplo para la Arqueología del Paisaje prehistórica. Terra Fari, 2 (1): 4-5. 
Domínguez-Solera, S. D.; Moreno, D. and Pérez-Garrido, C. (2020): A new complete sequence from Lower to Middle Paleolithic: El Provencio Complex (Cuenca, Spain). Quaternary International, Volumes 566–567, 20 November 2020: 39-56.
Hernando, A. (1999): Los primeros agricultores de la Península Ibérica. Una historiografía crítica del Neolítico. Síntesis. Madrid. 
Millán Martínez, J. M. (2013): La Prehistoria de Cuenca a través de los materiales del Museo de Cuenca. STUDIA ACADEMICA, 18: 11-38. 
Moure, A. y Fernández-Miranda, M. (1977): El Abrigo de Verdelpino (Cuenca). Noticia de los trabajos de 1976. Trabajos de Prehistoria, 34. 
Osuna, M. (1974): Poblamiento primitivo en la provincia de Cuenca (paleolítico a la romanización). Revista Cuenca nº 6, 2º semestre.  
Ruiz, J. F. (2006): Las pinturas rupestres en la Serranía de Cuenca: análisis, revisión y crítica del concepto de estilo en las manifestaciones plásticas postpaleolíticas. Tesis doctoral presentada en la UNED y dirigida por Martí Mas Cornellá. 

Autor 

Dr. Santiago David Domínguez Solera y Miguel Osma Soria 
Arqueólogos directores
HEROICA Arqueología y Patrimonio Cultural

 

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