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Una de las curiosidades más interesantes en este tiempo de Semana Santa, en el que vemos procesionar por nuestras calles y plazas a diversas hermandades y cofradías que profesan con los pies la devoción que llevan en el corazón. Estas entidades, cuya realidad ha cambiado a lo largo de los siglos, comenzaron su existencia siendo su labor fundamentalmente asistencial o gremial, si bien se han ido definiendo en épocas más recientes con el concepto piadoso, devocional y atento a lo litúrgico que hoy las caracteriza.


Ahora bien, aunque Rumeu de Armas, hablando de la previsión social en España, situase históricamente la creación de las primeras cofradías en el siglo XIII, lo cierto es que en Toledo se fundó una en el siglo XI. Más concretamente, fue en el año 1085 cuando Suero Gómez de Gudiel y Antonio Téllez de Toledo, junto a otras personas, decidieron constituir la Cofradía de la Santa Caridad con la finalidad de que sirviese para dar cristiana sepultura a los ajusticiados y a los fieles cristianos a través de la petición de limosnas que debían ser destinadas a tal fin.

Fue aprobada por el arzobispo Bernardo de Claraval, quien donó una cruz verde de palo a la cofradía y le concedió el derecho de participar en todas las procesiones generales que la Iglesia toledana realizase por siempre. Hay que hacer mención también, dentro de los símbolos de la Cofradía, y destacando la talla de Cristo Crucificado del siglo XIII a la que venera la Cofradía, a la bandera de raso blanco realizada por el bordador de la Catedral Primada, José Benito Montalvo, del que nos aporta datos curiosos el investigador Juan Estanislao López Gómez, quien señala que el coste de la pieza, pagado en junio de 1734, fue de novecientos reales, así como nos habla de la restauración realizada en 1985 por el deterioro del paño de raso.

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Cofradía de la Santa Caridad. Miguel Ángel Olmos Iglesias.


En mérito a su función y a su antigüedad, obtiene y conserva diversos Privilegios concedidos por distintos Arzobispos y Papas, algunos de los cuales, por cierto, siguen en vigor a día de hoy adaptados a los tiempos, pues sus cofrades procesionan el día del Corpus Christi en Toledo entre el clero, y no con el resto de cofradías, y su cruz siempre es la última, entre ciriales, antes de la cruz que abre paso al Cabildo de la Catedral y al Arzobispo Primado.

Este privilegio principal estaba relacionado con las seis procesiones anuales fijas que la Santa Iglesia de Toledo hacía a lo largo del año: la de San Agustín, que se celebraba en el llamado Domingo de Cuasimodo; la de San Marcos hacia su iglesia; tres de letanías; y la del Corpus Christi. Igualmente, guardaban protocolo especial en las procesiones de rogativas por los temporales o por la salud de los Reyes, así como en las celebradas con motivo de determinados nacimientos o en agradecimiento fruto de gracias concedidas.

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Cofradía de la Santa Caridad. Miguel Ángel Olmos Iglesias.


A pesar del florecimiento inicial de la Cofradía, en el siglo XIV sufrió una paulatina decadencia, propia por otra parte de la vida natural de todas las instituciones asociativas. El investigador toledano Mariano Goitia Graells expuso esta situación basándose en un texto recogido en su Libro de las Constituciones, donde podemos leer lo siguiente: “Pasado un tiempo, no siendo sus obras tan provechosas y claras como las de sus antepasados, visto lo cual Gutierre Gómez de Toledo y Antonio de Cervatos principales caballeros y señores de Toledo y otros hermanos de la Santa Caridad, en tiempos del rey don Pedro se juntaron en el monasterio de San Francisco y dieron orden, con lo que las obras de la Santa Caridad tomaron a lucir y florecer”.


Hasta donde se conoce, y gracias a los eruditos estudios de los investigadores Mariano Goitia Graells y Mario Arellano García, la Cofradía de la Santa Caridad ha tenido tres sedes a lo largo de su historia: el Monasterio de San Francisco, fundado en el siglo XIII; el Monasterio de Nuestra Señora del Carmen, fundado en torno a 1342; y, finalmente, la actual, en la iglesia mozárabe de las santas Justa y Rufina, donde está instalada desde el ocho de agosto de 1598.

 

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Cofradía de la Santa Caridad. Miguel Ángel Olmos Iglesias.


Ingresar en esta Cofradía no era, ni es a día de hoy, un procedimiento automático. Las Constituciones recogen históricamente el número cerrado de doscientos hermanos, de ambos sexos, y de los cuales un máximo de veinte podrían ser clérigos.

El Cabildo de Oficiales, que es como se denomina a su Junta Directiva, estaba obligado a procurar “con la mayor reserva adquirir informes del pretendiente, sea de la condición clérigo o seglar, con tal de que estos últimos sean casados o desposados”. En la actualidad, exigen sus vigentes Estatutos que el candidato, “para ser miembro de la Cofradía de la Santa Caridad, deberá solicitar su ingreso por escrito dirigido al Cabildo de Oficiales y mediante la presentación o aval de dos hermanos miembros ordinarios perpetuos, en el que habrá de constar el conocimiento de los Estatutos, la firme voluntad de asumir las obligaciones que contrae, y el deseo de cumplir las normas eclesiásticas por las que se rige la Cofradía de la Santa Caridad”.

 

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Cofradía de la Santa Caridad. Miguel Ángel Olmos Iglesias.


Sus funciones sociales, asistenciales y litúrgicas han sido objeto de cambios a lo largo de su historia. Además de la ya mencionada de dar cristiana sepultura a los fieles cristianos y a los ajusticiados, también se ocupó esta Cofradía de asistir a los autos de fe, a las honras fúnebres de los Reyes enterrados en Toledo y los Arzobispos de esa diócesis y el cuidado de las llamadas “mujeres de mancebía”, a las que procuraban en lo posible tener un marido y una dote. La asistencia material y espiritual a reos de muerte, asesinados, ajusticiados, ahogados llegó incluso a hacerse efectiva recaudando dinero para los entierros de estas personas mientras sus cuerpos eran expuestos en el llamado Clavicote, desaparecido en 1859.

Volviendo a mencionar a Goitia, describe este instrumento de la siguiente manera: “es una especie de catafalco oval, cubierto en forma de cúpula, con una cruz verde en lo alto y cerrado con rejas, el cual, se colocaba en Zocodover sobre seis sillares de piedra. Llevaba bajo el alero cuatro escudos, dorados, con las insignias de la Cofradía y a conveniente altura, cuatro cepillos para recoger las limosnas. También tenía las puertas necesarias para entrar las andas en que se portaba el cadáver”. Fue reparado en 1716 por Lorenzo de Robles y en 1733 por Tomás Talavera, alarife de la ciudad, y Pedro López, maestro cerrajero.


A día de hoy, mantiene su compromiso con los pobres, con los presos y con la asistencia a sus cofrades en el momento de la muerte, pues todavía se mantiene la tradición de poner el llamado “paño de la caridad” sobre el féretro de los cofrades durante su velatorio. Su número máximo de cofrades fue elevado a trescientos, y son a día de hoy más de doscientos cincuenta, hombres y mujeres, que mantienen viva esta institución religiosa y asistencial pionera en nuestro país y en nuestra región.

Autor: José María San Román Cutanda. Presidente de la Sociedad Toledana de Estudios Heráldicos y Genealógicos

Bibiografía: 

ARELLANO GARCÍA, Mario. “Archivos parroquiales: cofradías toledanas”. En Archivo Secreto, número 2 (2004), pp. 346-357.

GOITIA GRAELLS, Mariano. “Cofradías y Hermandades de Toledo. Real e Ilustre Cofradía de la Santa Caridad de Toledo”. En Toletum, número 7 (1976), segunda época, pp. 209-232.

GOITIA GRAELLS, Mariano. “La Sala de Cabildos y archivo de la Real e Ilustre Cofradía de la Santa Caridad de Toledo". En Toletum, número 8 (1977), segunda época, pp. 95-96.

LÓPEZ GÓMEZ, Juan Estanislao. Corpus Christi: procesión de Toledo. Tilia, 2009.

RUMEU DE ARMAS, Antonio. Historia de la previsión social en España. Revista de Derecho Privado. Madrid, 1944.

Página web de la Cofradía de la Santa Caridad de Toledo

Comentarios: 3

Marisa Martínez el 10-08-2022

Excelente artículo

Luis García Ruiz el 10-08-2022

Muy buen artículo, breve conciso y esclarecedor para quien no conozca a la Cofradía mas antigua de España y posiblemente de Europa, y recordar tal dicho toledano "no te ampara ni el paño de la Caridad"

levi Hyden el 10-08-2022

Gracias por compartir un montón de estos contenidos de calidad, he marcado tu blog como favorito. Es un blog muy útil.

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