Pasar al contenido principal

En Casas de Lázaro (Albacete) se encuentran los telares artesanales de los hermanos Eustaquio y Sergio Rosa que mantienen viva la tradición de la tejeduría de refajos de los trajes regionales. Su actividad artesanal goza de un reconocido prestigio que va más allá del ámbito regional y cuyas elaboraciones poseen fama merecida y son demandadas por la práctica totalidad de los grupos folklóricos nacionales, ostentando un sello de calidad y diseño que les hace inimitables.

A través de este artículo os acercaremos a su trabajo. 

 “Mi hermano y yo nos hemos criado en el taller”, así de contundente se expresa Sergio, que junto a su hermano Eustaquio regentan el único taller artesanal en Castilla-La Mancha especialista en fabricar un componente esencial de los distintos trajes regionales de España, el refajo. 

Sus productos se elaboran de manera tradicional en telares centenarios de madera con lana 100% natural, materiales ambos de proximidad, vernáculos y tradicionales, absolutamente respetuosos con el medio ambiente y con una huella ecológica prácticamente nula, como se ha hecho desde siempre. 

 

Telar artesanal de bajo lizo datado a fines del siglo XIX
Telar artesanal de bajo lizo datado a fines del siglo XIX.

 

Los hermanos Rosa beben de una tradición tejedora que en otro tiempo era muy popular en los pueblos de su entorno pero que un mal entendido progreso ha ido paulatinamente arrinconando hasta la práctica desaparición de otros talleres familiares. Familias que encontraban en la tejeduría un complemento económico que ayudaba a paliar la carestía que proporcionaban los magros ingresos de la actividad agropecuaria tradicional en esta parte de la Sierra de Alcaraz.

Sergio y Eustaquio son una isla, una rara avis, en estos tiempos globales que tan difícil están siendo de gestionar por las pequeñas comunidades rurales de nuestra tierra.  Con su actividad, reconocida en todo el territorio nacional, están ayudando a que localidades como Casas de Lázaro, azotada por la despoblación, encuentren en la artesanía y en las actividades tradicionales una lúcida, entusiasta y decidida apuesta ante el reto demográfico. De su taller no salen solo refajos de vívidos colores, es mucho más, es un espacio para el encuentro, la reflexión y el intercambio de ideas innovadores a nivel de materiales, diseño y comercialización. Un crisol donde se articulan e impulsan a nivel nacional redes de colaboración entre distintos agentes culturales que trabajan en el medio rural. Sin desdeñar las nuevas tecnologías han hecho de las redes sociales y los medios de comunicación su apuesta más firme por la tierra que los vio nacer con una política activa de visualización y puesta en valor de su trabajo. 

 

(foto 2 Detalle de la amplia gama de colores empleados en la confección de un refajo)
Detalle de la amplia gama de colores empleados en la confección de un refajo.

 

Muy conscientes de que la tradición no es sinónimo de inmovilismo y autocomplacencia ponen el foco en la relación entre el diseño innovador y las artes tradicionales en esta “nueva ruralidad” a la que se enfrentan, con un énfasis particular en la tradición y la “herencia recibida” que se manifiesta en unas producciones con estéticas y símbolos de una marcada identidad propia, que les confieren un carácter único y exclusivo. Sus productos son verdaderas obras de arte con un profundo sentido de arraigo con el territorio que incitan y proponen un diálogo y una actualización de los imaginarios asociados a la tradición y al patrimonio heredados.

 

Refajos, alfombras y cortinas elaborados en el taller de los hermanos Rosa
Refajos, alfombras y cortinas elaborados en el taller de los hermanos Rosa

 

A día de hoy su actividad artesanal goza de un reconocido prestigio que va más allá del ámbito regional y cuyas elaboraciones poseen merecida fama y son demandadas por la práctica totalidad de los grupos folklóricos nacionales, con un marchamo de calidad y diseño que les hace inimitables.

Volviendo a la tradición, los hermanos Eustaquio y Sergio Rosa no han surgido por generación espontánea, son la quinta generación de una saga de tejedores del pueblo albaceteño de Casas de Lázaro, tierra ésta donde este oficio es de honda raigambre.

 

Sergio Rosa tejiendo en su telar artesanal
Sergio Rosa tejiendo en su telar artesanal.

 

La tradición insiste en ubicar el origen de esta actividad en, al menos, el siglo XIV, apoyada en que en el escudo oficial de la villa que data de ese período ya aparece una lanzadera de azuz, un utensilio esencial en el telar. 

Más allá de la reducción cronológica de su origen es un hecho que uno de los elementos más característicos de la población de Casas de Lázaro han sido históricamente sus telares. Hasta mediados del siglo XX era una actividad económica de gran pujanza, vendiéndose los tejidos en mercados de proximidad, en su mayoría en Hellín y Albacete. 

En la actualidad la familia Rosa es la garante de esta actividad artesanal, continuadores de la labor que empezó en el siglo XIX José Antonio Rosa. En aquel tiempo no comercializaban sus productos, principalmente colchas destinadas al autoconsumo. Sería a partir de la década de los años 70, coincidiendo con la eclosión de la fundación de una miriada de grupos folklóricos, denominados por entonces de coros y danzas, a lo largo y ancho del actual territorio de Castilla-La Mancha, cuando Eustaquio Rosa, padre de los actuales titulares del taller, se especializó en la tejeduría de trajes regionales y fundó la empresa que lleva su nombre. 

El producto estrella del taller es el refajo, el elemento más singular de los trajes femeninos tradicionales de gala manchegos, con sus características rayas de vivos colores de estameña, un tejido de lana sencillo que tiene su raíz etimológica en el latín staminea, de estambre, por ser de urdimbre y trama.

 

Detalle de la urdimbre con la que se tejen las piezas
Detalle de la urdimbre con la que se tejen las piezas.

 

Otros lo denominan "alpujarreño", por la creencia popular de que se comenzó a tejer en esta comarca granadina en la Baja Edad Media. Pero sería desde La Mancha donde irradió y se distribuyó a otros trajes de España (Murcia, Madrid, Extremadura, Valencia, resto de Castilla y zonas de Andalucía). En el norte de La Mancha se adornaba el refajo con picados de terciopelo negro; en el este con bordados de flores de colores, y en el centro y sur con bordados blancos de flores y rosetones. 

Lejos estaba de imaginar Eustaquio la dimensión y justa fama, prácticamente internacional, que alcanzarían sus refajos de cuatro metros de vuelo que reproducen modelos y diseños tradicionales fabricados en sus telares artesanales de bajo lizo hasta conseguir piezas únicas y exclusivas hechas a medida, jugando con un elenco de más de 40 colores según necesidades y gustos del cliente, diseñando infinidad de combinaciones. 

 

Detalle del colorido y personalizado diseño de una de las piezas
Detalle del colorido y personalizado diseño de una de las piezas.

 

Eso sí, están orgullosos de mantener las mismas tonalidades desde hace más de 100 años. Hasta hace unas décadas ellos mismos teñían los hilos de esa lana manchega, que sin ningún género de dudas es de la máxima calidad. El algodón de las feraces vegas de la España meridional también está presente en un porcentaje bajo en la urdimbre. Hoy las modernas técnicas de planchado de sus característicos pliegues se han impuesto a la manera tradicional, y más romántica, consistente en colocar la prende bajo el colchón conyugal durante un tiempo prolongado.

 

Detalle de los pliegues de las piezas una vez confeccionadas y planchadas
Detalle de los pliegues de las piezas una vez confeccionadas y planchadas.

 

Desde esos días la tejeduría se ha convertido en actividad a tiempo completo en la familia. Día tras día, hora tras hora, no se oye otra cosa que el incesante y rítmico sonido de la lanzadera en un oficio que no entiende de roles y tópicos de género y que se ha transmitido de manera transgeneracional como bien nos enfatiza Sergio: “Con 2 o 3 años, éramos demasiado pequeños para tejer, pero mi padre nos sentaba en una silla y nos hacía tirar de la cuerda que hace que la lanzadera pase de un lado a otro”.

 

 Sergio Rosa trabajando en el telar. Una actividad que le ocupa más de siete horas al día de manera ininterrumpida
Sergio Rosa trabajando en el telar. Una actividad que le ocupa más de siete horas al día de manera ininterrumpida.

 

Una transferencia de conocimiento que ya ha dado el salto a la siguiente generación que será la encargada de recoger el testigo de la tradición y de la innovación característica de esta saga familiar que trabaja en telares de bajo lizo y está especializada en la tejeduría de refajos de trajes regionales pero que se han abierto a nuevos nichos de creación como el interiorismo y la moda de vanguardia. De impactante puede catalogarse su carta de presentación, unas cortinas, en la prestigiosa y exclusiva feria de decoración Casa Decor en 2021, y que han tenido continuidad en un amplio abanico de creaciones entre las que cabe citar las chaquetas que lucieron los azafatos del stand de Castilla-La Mancha en FITUR o las cortinas para el hotel Can Domo de Ibiza. En opinión de muchos estos trabajos palidecen ante las primorosas alfombras de gorullo, un sistema de tejeduría que prácticamente han rescatado del pozo del olvido.  

Sin duda, Eustaquio Rosa C.B. con su primorosa labor artesanal materializan una realidad como es la apuesta por la vinculación con el territorio y el medio rural castellanomanchego plasmada en la creación artística contribuyendo a la dinamización y fortalecimiento de su tejido cultural, el intercambio con otros agentes estatales, el fomento de la transmisión y reinterpretación de sus saberes y manifestaciones tradicionales, y la generación de nuevas narrativas  tan necesarias en los retos a los que se enfrenta nuestro medio rural.

 

Detalle de telar y refajo. Tradición de la que beben diseños innovadores
Detalle de telar y refajo. Tradición de la que beben diseños innovadores.


A través de este artículo nos gustaría difundir la labor en la que están firmemente comprometidas 15 comunidades autónomas y multitud de comunidades portadoras, coordinadas todas ellas por el Ministerio de Cultura y Deporte para la declaración de la jota como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial.

Eustaquio Rosa C.B. contribuye con su trabajo diario a que la jota siga siendo el más extendido, diverso, dinamizado y reinterpretado de todos los géneros tradicionales que componen el variado mapa sonoro y musical de España. No es solo un género tradicional muy popular de música, cante y baile, si no que tiene una serie de particularidades y especificidades que hacen de ella una manifestación diversa, recreada y reinterpretada de forma constante y dinámica por las comunidades portadoras y en la que la vistosidad de los variopintos trajes de cada uno de los territorios del país cobra una importancia capital. 

Es por ello que la primorosa labor artesanal de esta familia que confecciona para grupos de todo el espectro nacional merece ser reconocida ya que hay que poner de relevancia que dentro de los valores culturales que aporta la jota como género tradicional destaca su interiorización por parte de los individuos y las comunidades, formando parte de las expresiones populares en la práctica totalidad del territorio español y convirtiéndose en un potente elemento de cohesión social e identificación de sus señas de identidad.

Y no es menos cierto que los telares de los Rosa se enfrentan a los mismos riesgos y amenazas que acechan a las manifestaciones folklóricas: la globalización, la fosilización, la consideración negativa por parte de la sociedad, la pérdida de especificidad motivada por políticas globalizadoras o la falta de relevo generacional. Problemas a los que esta familia tenaz ha ido venciendo generación tras generación.

No es casual que el sonoro ritmo del telar sea tan armonioso como lo es el repiqueteo de unas castañuelas pulgaretas.
#yoapoyoalajota

 

Autor: Honorio Álvarez García
Fotografías Pedro Pantoja Hernández y Patricia Hevia Gómez
Servicio de Patrimonio y Arqueología.Viceconsejería de Cultura y Deportes de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha

En este vídeo se puede ver su trabajo en el telar:

GALERÍA DE IMÁGENES

Comentarios: 4

Carlos el 21-05-2024

Excelente artículo, y bonita tradición que esperemos no se pierda nunca

Aniceto el 21-05-2024

Trabajos espléndidos y únicos.
Enhorabuena
Amigos

Sagrario López… el 21-05-2024

Me ha gustado mucho el reportaje, espero que os acordéis de la alfombra de nudo español de Cuenca, para cuando un reportaje como este gracias.

Silvia Pesaresi el 21-05-2024

Hola, mi abuela materna nació en España, Albacete, Casas de Lázaro, calle de la Higuera y se llamaba Cirila Reyes Martinez.
Me emocioné con el vídeo.

Deja un comentario

HTML Restringido

  • Etiquetas HTML permitidas: <a href hreflang> <em> <strong> <cite> <blockquote cite> <code> <ul type> <ol start type> <li> <dl> <dt> <dd> <h2 id> <h3 id> <h4 id> <h5 id> <h6 id>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de correos electrónicos y páginas web se convierten en enlaces automáticamente.