CONFERENCIA “Arqueología Urbana de la Qunka Islámica”
Michel Muñoz García
M&m Arqueologia Patrimonio Cultural
- Jueves, 22 de OCTUBRE de 2026
- Hora 19:00
- Lugar: Salón de actos Luis de Molina
Facultad de Ciencias Sociales UCLM
Edificio Gil de Albornoz
(Avenida de los Alfares, 44, CUENCA)
En la llamada ciudad alta de Cuenca o casco histórico se conocen asentamientos que se remontan a la Edad del Bronce y la Edad del Hierro. No obstante, su fundación como ente urbano se debe a la segunda mitad del S. X. Un carbono 14 AMS nos da un intervalo para su construcción entre el 950 y el 1032. No obstante, la más antigua mención escrita sobre Madinat Qunka no tiene lugar hasta el 1011 en el Dajira el Ibn Bassam. En ella se menciona que Abderráman Dil Nun, gobernador de Uclés, se apropia de la capital de la Cora ante la muerte de Wahdi, chambelán del segundo reinado de Hisam II. No obstante, su origen se remonta a los últimos años del califato de Abderramán III o, más bien, el de Alhaken II. Es una consecuencia del cambio de paradigma en la defensa de las fronteras del Al Ándalus. La derrota de Simancas aparca las aceifas casi anuales sobre los reinos cristianos y se deciden por la defensa lineal fronteriza.
Para ello, se decide integrar en la Marca Media a los llamados emires de frontera, hasta ahora muchas veces insurrectos al poder de Córdoba. Cuenca pues se constituye en un centro que administre la obediencia de estos linajes beréberes como los Dil Nun. Para ello, se articula una ciudad rodeada de murallas que iría desde el Castillo hasta la Cuesta del Carmen, con la alcazaba en el actual castillo, la mezquita bajo la actual catedral y el edificio del alcázar en la Plaza de Mangana. Este no era una fortificación, sino una construcción de planta rectangular con jardines y un pabellón principal. Este complejo hacía de residencia del gobernador y el centro administrativo de la Cora. Estos edificios normalmente estaban dentro de las alcazabas, de ahí que en el mundo andalusí alcázar y alcazaba sean la mayoría de las veces términos sinónimos. No obstante, hay excepciones de alcázares que salen de la alcazaba como el Alcázar de la Alegría de Ibn Mardanis en Murcia y este de Cuenca. Hasta ahora hemos pensado que durante la etapa califal y taifa el perímetro no incluía el actual barrio de San Martín. No obstante, las excavaciones arqueológicas sucedidas en la obra de los Remontes de Cuenca han sacado a la luz un importante edificio califal, que hace replantearnos la extensión de la medina islámica.
Durante el reino taifa de Toledo, no sólo continuó siendo capital de la Cora, sino también fue considerada la “sede del heredero” donde residieron Al Mamun I (hijo de Ismail) y Alcadir (hijo del primer personaje mencionado) cuando fueron príncipes. Se llegó incluso a fundar una ceca de Cuenca. Tras la toma de la capital toledana por parte de Alfonso VI, sabemos que Alvar Fañez es considerado como Señor de Santavería y tendría que defenderla contra los nuevos invasores almorávides. La primera ocupación cristiana entre el 1085 y el 1108 ha sido considerada hasta ahora como intrascendente. Sin embargo, la exhumación de los restos de una puerta de esta etapa, también en la obra de las escaleras mecánicas, nos obliga a plantearnos un nuevo capítulo de la Historia de Cuenca, el cual, ahora mismo, solo comenzamos a vislumbrar.
La rota de Uclés en 1108 no solo significa la ocupación de Qunka por parte del imperio almorávide, sino también la primera gran reforma urbana de la ciudad, pues hacia 1125 se amplia el recinto de murallas hasta el actual Parque del Huécar y la construcción de una presa que es el actual Puente de la Trinidad. Ello respondía a la instalación de una azuda o noria para regadíos, cuyos cultivos sostendrían la guarnición almorávide. Después vendría el segundo periodo de segundas taifas del cual sabemos que Qunka, estaría en la órbita del reino de Murcia y el “final de la historia” sería el canto de cisne almohade con la expedición del califa Abu Yakub a Huete en 1172. A su regreso se alojaría brevemente en una medina que tenía algo menos de 250 años de existencia.