CONFERENCIA “Bajo Imperio y tardoantigüedad en el interior de Hispania”
Ángel Fuentes Domínguez
Profesor titular de Arqueología Universidad Autónoma de Madrid, Laboratorio SECYR: Ciencia, Tecnología y Conservación del Patrimonio, Centro de Investigación en Ciencias
- Jueves, 19 de marzo de 2026
- Hora 17:30
- Lugar: SALA SEGÓBRIGA del MUSEO DE CUENCA
(C/ Obispo Valero, 12)
En los últimos años se ha multiplicado el número de hallazgos y su calidad en lo tocante a aspectos arqueológicos de la Antigüedad Tardía. El panorama interpretativo queda, así, estable y conocido en sus líneas generales.
El reto que permite avanzar en la interpretación de este periodo y sus manifestaciones a todos los niveles tiene que ver con la renovación metodológica, por una parte, y con la fijación de nuevos intereses y objetivos. La bioarqueología, la arqueología del paisaje, los estudios geológicos, isotópicos, de teledetección y demás, nos permiten entender mejor el uso del espacio físico, su modificación, las mutaciones ambientales que ello produjo en este periodo amplio entre el siglo IV y el X de C. Pero también una vuelta a subdisciplinas arqueológicas tradicionales pero olvidadas y que son de utilidad, como la cartografía y toponimia históricas.
Desde la provincia de Cuenca hacia el resto de la meseta Sur, especialmente la Mancha y Manchuela, las zonas serranas del sistema ibérico y la Alcarria, se analizan varios aspectos que tratan de recolocar la imagen del paleoambiente del territorio en estos 600 años. En ellos se produjeron cambios decisivos tanto en el clima, con pulsiones cálidas y frías consecutivas que afectaron (y mucho) la producción agrícola y ganadera de esta parte de Hispania; así como las posibilidades y necesidades de tránsito viario y comunicaciones.
A ello hay que añadir la paulatina desecación de los humedales en ambas cuencas centrales de la meseta castellana (en la Mancha de manera espectacular) que modificó un paisaje muy diferente al que se imagina como ideal del Bajo Imperio y posterior: un paisaje al que se llega tras tiempo y esfuerzos que hay que precisar. Todo ello se deriva de las necesidades políticas y administrativas del Impero, que crea una provincia para estos espacios geográficamente homogéneos y a los que asigna un papel fundamental en el mantenimiento de la exigente red de limites o fronteras del imperio, del que la Carthaginense queda en su centro, como un espacio vital que garantiza el esfuerzo bélico de tres fronteras diferentes. Esta es la causa remota que explica las mutaciones de la vida de las ciudades, de la explotación del territorio y qué productos, los transportes a corta y larga distancia, la vida económica y una homogeneidad cultural que los arqueólogos estamos acostumbrados a ver, pero que no siempre entendemos que es el punto final de muchos cambios, no el punto de partida. Esta sociedad del interior de Hispania, homogénea en su disparidad es el final de estos cambios del marco físico, medioambiental, de comunicaciones, de transportes e infraestructuras, de relaciones comerciales y culturales, que explican hechos como la cristianización de la sociedad, los cambios ideológicos, artísticos y otros muy personales y tan difíciles de describir como ciertos.
Estos cambios no cesarán tras lo que se cree “colapso de Roma” hasta la plena Edad Media y el territorio histórico del califato, de las taifas (con casos muy señalados en nuestro espacio) y hasta la inclusión de todo en la nueva realidad del reino de Castilla.
Este será el recorrido de la conferencia, tomando como base ejemplos diversos de cada uno de los campos que se van a tratar, preferentemente del ámbito territorial de la actual provincia de Cuenca y explicando la impronta de todas las mutaciones que desembocan en nuestro entorno territorial, medioambiental y cultural, pero también nuestro paisaje emocional y los mimbres con los que se trenza la cultura, la herencia de lo que llamamos tradición.