Paisajes confinados
Paisajes confinados surge en 2020 a raíz de la pandemia provocada por el coronavirus que nos obligó a vivir confinados y a sufrir un dolor inmenso. Durante ese tiempo el personal sanitario tuvo que enfrentarse al miedo, a la enfermedad y a la muerte de una forma hasta entonces nunca vista.
Afectado por lo vivido cada día en el hospital, Díaz Castro encontró una vía de escape en los trayectos realizados para ir a trabajar. Cada viaje de vuelta a casa después de una dura guardia supuso una oportunidad para escapar de la realidad. Los diferentes parajes naturales de la provincia de Ciudad Real que jalonaban su viaje se convirtieron en el lugar ideal en el que perderse durante un par de horas y así canalizar el estrés y la ansiedad.
Su pasión por la Naturaleza le llevó a querer inmortalizar esos momentos de inmensa soledad en los que sólo estaban el paisaje y él. Con su cámara fue captando esos paisajes que le servían de terapia y le sanaban como una suerte de bálsamo de Fierabrás, a la vez, que como buen médico, pensaba que en algún momento otros podrían ver esas escenas y sanar también sus heridas.