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Castilla-La Mancha cuenta con un importante patrimonio festivo en el que el Carnaval ocupa un lugar especialmente destacado. Algunas de estas celebraciones han conservado durante siglos rituales, personajes, músicas, indumentarias, formas de participación y expresiones culturales que las convierten en auténticas manifestaciones de la identidad de sus comunidades. Por su valor histórico, etnográfico y social, cinco de estos carnavales y manifestaciones vinculadas al Carnaval han sido reconocidos como Bienes de Interés Cultural (BIC) con categoría de Bien Inmaterial.

Estos reconocimientos ponen de manifiesto que el Carnaval no debe entenderse únicamente como una fiesta de carácter lúdico. Se trata de un patrimonio vivo, transmitido de generación en generación y estrechamente relacionado con la memoria colectiva, las relaciones sociales y la identidad de los municipios que lo celebran. Sus manifestaciones reúnen elementos muy diversos, como desfiles, máscaras, música, danzas, representaciones teatrales, rituales religiosos, indumentaria tradicional, gastronomía y formas de organización comunitaria.

Entre estos bienes se encuentra el Carnaval de Tarazona de la Mancha, en Albacete, caracterizado por su enorme participación popular, sus comparsas, mascarutas, charangas y los conocidos «numeracos». La fiesta ha conseguido mantener su continuidad incluso durante épocas de prohibición y constituye actualmente uno de los principales símbolos de la identidad de la localidad.

En la provincia de Toledo encontramos varias manifestaciones relacionadas con los Carnavales de Ánimas. La Soldadesca de Gamonal, perteneciente a Talavera de la Reina, combina Carnaval, religiosidad y memoria de los difuntos mediante una estructura de inspiración militar. 

También destacan los Carnavales de Ánimas de Valdeverdeja y El Torrico, dos localidades próximas entre sí que han conservado celebraciones de profunda tradición histórica. En ellas sobreviven elementos como las soldadescas y escuadras, las alabardas, los desfiles rituales, las ofrendas a las Ánimas, las procesiones y una rica indumentaria tradicional. Estas manifestaciones muestran la estrecha relación existente entre Carnaval, religiosidad popular, memoria de los difuntos e identidad comunitaria.

Finalmente, el Carnaval de Herencia, en Ciudad Real, representa otra de las grandes manifestaciones carnavalescas de la región. Su riqueza se expresa a través de personajes como el Perlé, los gigantes y cabezudos, las jinetas, las mayordomías y el Estandarte de Ánimas, además de sus grandes desfiles, música, gastronomía y tradiciones religiosas. 

Carnaval de Tarazona de la Mancha: tradición, participación e identidad cultural

El Carnaval de Tarazona de la Mancha, en la provincia de Albacete, constituye una de las manifestaciones festivas más singulares y arraigadas de Castilla-La Mancha. Se trata de una tradición de origen medieval que ha sido transmitida de generación en generación y que, pese a las dificultades y prohibiciones sufridas a lo largo de su historia, ha conseguido mantenerse viva hasta nuestros días. Su importancia trasciende el carácter meramente festivo, ya que representa una parte esencial de la identidad colectiva de la localidad y un espacio de participación, convivencia, creatividad y expresión cultural.

Tarazona de la Mancha es una localidad de origen medieval situada en la comarca de La Mancha del Júcar. Desde sus orígenes, el calendario de sus habitantes estuvo marcado por la sucesión de las tareas agrícolas y las celebraciones festivas. Dentro de este ciclo anual, el Carnaval ocupaba un lugar destacado como momento de ruptura con la rutina cotidiana y de encuentro de toda la comunidad.

Aunque no existen fuentes escritas directas que permitan reconstruir con exactitud sus primeras manifestaciones, la tradición oral sitúa sus orígenes en la época de fundación del municipio, durante la Baja Edad Media. Esta transmisión oral ha sido fundamental para garantizar su continuidad. Uno de los aspectos más relevantes de su historia es que el Carnaval consiguió sobrevivir incluso durante los periodos en los que fue prohibido. Durante la posguerra y la dictadura franquista, los vecinos continuaron disfrazándose y utilizando máscaras, llegando incluso a esconderse en casas particulares para evitar la vigilancia de las autoridades. De esta manera, la celebración se convirtió también en una muestra de resistencia cultural y de voluntad colectiva de mantener una tradición propia.

 

 Ayuntamiento de Tarazona de la Mancha (Albacete)
Monumento dedicado al Carnaval. Ayuntamiento de Tarazona de la Mancha.

 

El Carnaval que conocemos actualmente comenzó a adquirir buena parte de sus características contemporáneas a finales de los años sesenta y principios de los setenta del siglo XX, cuando la fiesta empezó a recuperarse y a ampliar progresivamente su duración. En esta etapa tuvo especial importancia la aparición de la comparsa El Trago, que desde entonces ha contribuido a dinamizar la celebración mediante sus pasacalles y actividades.

Con el paso del tiempo, el Carnaval ha evolucionado desde una organización fundamentalmente espontánea y familiar hasta convertirse en una celebración colectiva en la que participan numerosas comparsas, peñas y charangas. Estas agrupaciones trabajan durante meses en la preparación de disfraces, actuaciones, desfiles y actividades, implicando a personas de distintas generaciones. El Ayuntamiento también ha ido adquiriendo un papel más activo en la organización de la fiesta, colaborando con las peñas y su coordinadora en cuestiones como el pregón, las comidas comunitarias, los desfiles, las carpas y la programación general.

Una de las principales características que distingue al Carnaval de Tarazona de la Mancha es precisamente su carácter participativo. No se trata de una fiesta concebida únicamente para ser contemplada, sino de una celebración en la que los vecinos son protagonistas. Las calles y la Plaza Mayor se transforman en el escenario principal de la fiesta y permiten que la población participe directamente en los desfiles, bailes, representaciones y juegos. Esta dimensión popular hace que personas de todas las edades puedan involucrarse en la celebración y que la frontera entre espectadores y participantes prácticamente desaparezca.

 

Disfraces de Carnaval. Ayuntamiento de Tarazona de la Mancha (Albacete)
Disfraces de Carnaval. Ayuntamiento de Tarazona de la Mancha (Albacete)

 

Otro elemento fundamental es su carácter callejero y teatral. El Carnaval se desarrolla principalmente en los espacios públicos de la localidad y convierte sus calles y plazas en escenarios improvisados. En este contexto adquieren especial relevancia los denominados “numeracos”, pequeñas representaciones cómicas realizadas por las comparsas y grupos de amigos. Estas actuaciones mezclan interpretación, humor, sátira y crítica social, y se caracterizan por la interacción entre actores y espectadores. El público no se limita a observar, sino que forma parte del propio juego carnavalesco.

Los numeracos representan una de las expresiones más claras del espíritu del Carnaval: permiten invertir temporalmente las normas de la vida cotidiana, introducir elementos de crítica y humor y generar un espacio de libertad y espontaneidad. A través de estas representaciones, la comunidad reflexiona de forma satírica sobre situaciones y personajes de la actualidad, convirtiendo la fiesta en una forma de expresión cultural y social.

Junto a los numeracos, las mascarutas constituyen otro de los elementos más característicos de la tradición tarazonera. Se trata de las máscaras tradicionales del Carnaval, reconocibles por su particular indumentaria: una caja de cartón, habitualmente una caja de zapatos, colocada sobre la cabeza y cubierta con una colcha, además de una máscara de tela que oculta el rostro. Su finalidad es precisamente mantener el anonimato y favorecer el juego carnavalesco. Las mascarutas recorren las calles, participan en los bailes y “dan la murga”, convirtiéndose en uno de los símbolos más reconocibles de la fiesta.

El Carnaval se desarrolla durante varios días con desfiles, disfraces, música y tradiciones. El primer domingo se celebra un gran desfile de comparsas y agrupaciones. El lunes destacan los Espantajos y el desfile infantil, mientras que el martes es el Día de la Mujer Carnavalera. El miércoles tiene lugar el Entierro de la Sardina.

La fiesta continúa el Sábado y Domingo de Piñata, con las mascarutas, otro gran desfile, la entrega de premios, el reconocimiento al Carnavalero de Honor y la sucesión de la peña encargada del Carnaval del año siguiente.

Precisamente por su importancia histórica, cultural y social, el Carnaval de Tarazona de la Mancha fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Bien Inmaterial en 2023. La declaración reconoce oficialmente el valor de las tradiciones, manifestaciones y prácticas culturales asociadas a esta celebración y contribuye a garantizar su conservación y transmisión a las generaciones futuras. La ficha oficial del Portal de Cultura de Castilla-La Mancha sitúa su adscripción cultural entre la Edad Media y la Edad Contemporánea y establece como periodo de referencia los siglos XIV al XXI.

 

Disfraces de Carnaval. Ayuntamiento de Tarazona de la Mancha (Albacete)
Museo del Carnaval. Ayuntamiento de Tarazona de la Mancha (Albacete) 

 

 

A este esfuerzo de conservación se suma la creación del Museo del Carnaval, inaugurado en julio de 2021 en el edificio de la antigua Casa Consistorial, un inmueble del siglo XVII. El museo ofrece un recorrido por la historia del Carnaval y por el patrimonio local a través de fotografías antiguas, vídeos, paneles y otros recursos. Su objetivo es ayudar a comprender el contexto social en el que se ha desarrollado la fiesta y mostrar la evolución de sus principales manifestaciones.

Todo ello ha contribuido al reconocimiento del Carnaval de Tarazona de la Mancha como Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de Bien Inmaterial, declaración que fue publicada en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha el 20 de febrero de 2023

 

La Soldadesca de Gamonal: entre Carnaval, Ánimas y memoria

La Soldadesca de Gamonal, perteneciente al municipio de Talavera de la Reina, en la provincia de Toledo, constituye una manifestación cultural tradicional profundamente arraigada en la comunidad local. Se trata de una celebración vinculada al Carnaval de Ánimas que combina elementos festivos, religiosos, sociales y simbólicos, y cuya estructura se caracteriza por una marcada organización de inspiración militar. Por su importancia histórica, cultural y social, la Soldadesca fue declarada Bien de Interés Cultural (BIC), con categoría de Bien Inmaterial, mediante Acuerdo del Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha de 30 de enero de 2024, publicado en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha el 8 de febrero de 2024. El expediente para su declaración se había iniciado previamente, mediante resolución de la Viceconsejería de Cultura y Deportes de 17 de mayo de 2023.

La declaración se fundamenta en que la Soldadesca reúne los valores históricos y culturales necesarios para recibir la máxima protección que la legislación autonómica establece para los Bienes de Interés Cultural. El expediente señala que se trata de una manifestación cultural viva, asociada a la población y dotada de una importante significación colectiva. Además, el informe de la Universidad de Castilla-La Mancha destaca su carácter de práctica viva y su función cohesionadora e integradora dentro de la vida social de Gamonal.

 

soldadesca
Ayuntamiento de Gamonal 

 

Uno de los aspectos fundamentales para comprender su valor patrimonial es que la Soldadesca no constituye simplemente una celebración aislada, sino un sistema ritual complejo que organiza una parte importante de la vida comunitaria. El propio expediente señala que la fiesta contribuye a vertebrar el tiempo comunitario, ya que sus fechas, recorridos, espacios y diferentes actos responden a una organización ritual determinada. De este modo, la celebración estructura temporalmente la vida social del pueblo y genera un marco compartido en el que participan tanto quienes forman parte directamente de la Soldadesca como los vecinos y el público que presencia los diferentes actos.

La riqueza cultural de la Soldadesca se encuentra también en la gran variedad de elementos que forman parte de ella. El expediente diferencia entre manifestaciones inmateriales y elementos de cultura material. Entre las primeras aparecen el baile de la bandera, las ofrendas y limosnas destinadas a las ánimas, el toque de «Rindan» y el léxico propio de la celebración. Entre los elementos materiales destacan los trajes, los amuletos y las alabardas. Todos ellos adquieren significado dentro del ritual y contribuyen a configurar una manifestación cultural compleja en la que los objetos, los gestos, la música, las palabras y los espacios se encuentran estrechamente relacionados.

La propia organización de la Soldadesca constituye otro de los elementos que explican su singularidad. La celebración utiliza una terminología y una estructura inspiradas en el ámbito militar, con una jerarquía formada por el General, el Alférez y el Sargento. Junto a ellos participan la Reina, el Espantaperros, los Alabarderos, los músicos y la tropa. Cada uno desempeña una función concreta dentro del ritual y ocupa una posición determinada en la formación. Esta organización refleja una compleja red de roles, estatus e interacciones sociales que se encuentran fuertemente codificados.

El carácter militar se aprecia especialmente durante los desfiles. La formación mantiene un orden preciso y está acompañada por una banda de cornetas y tambores que interpreta diferentes toques según el momento del ritual. Los alabarderos ocupan una posición destacada y son los únicos miembros que pueden abandonar la formación, siempre con autorización, para solicitar donativos destinados a las ánimas. El resto de la tropa mantiene el orden establecido y sigue las instrucciones de los mandos. De esta manera, la estructura militar no es únicamente decorativa, sino que organiza el desarrollo de la celebración.

 

Escarapela. Soldadesca de Gamonal .
Escarapela. Soldadesca de Gamonal .

 

Uno de los momentos más representativos es el baile de la bandera. Cuando la Soldadesca llega a la plaza principal, la formación se transforma en un círculo en cuyo centro se sitúa la Reina con la bandera de ánimas. Los diferentes mandos bailan la bandera siguiendo un orden jerárquico y, posteriormente, también pueden hacerlo otros miembros de la Soldadesca o personas presentes en la plaza. El expediente interpreta esta invitación como un reconocimiento hacia la persona que participa, ya que bailar la bandera supone simbólicamente una forma de aceptación e integración en la comunidad local.

Otro elemento central es el cuadro de ánimas con la imagen de la Virgen del Carmen. Durante la tarde del domingo, la Soldadesca recoge el cuadro en la iglesia y lo transporta en procesión hasta la plaza del Ayuntamiento. Allí se desarrolla el denominado ofertorio, mediante el cual los vecinos realizan donativos y besan la bandera de ánimas. Este acto posee una importante dimensión social, ya que permite representar y reforzar las relaciones entre los miembros de la comunidad. El expediente señala incluso que tradicionalmente el ofertorio podía utilizarse como un espacio de reconciliación entre personas enfrentadas, al permitir que dos personas fueran elegidas para realizar juntas la ofrenda.

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Carnavales de Ánimas de Valdeverdeja y El Torrico: tradición, rito e identidad

Los carnavales de Ánimas de Valdeverdeja y El Torrico, municipios de Toledo muy próximos geográficamente y hermanos en muchos aconteceres históricos suponen dos tradiciones culturales que enriquecen el patrimonio de Castilla-La Mancha. 

La Soldadesca verdeja y la Escuadra torriqueña tienen casi cuatro siglos de existencia, según demuestran los documentos históricos. Será a partir del Concilio de Trento (1545-1563) y se reafirme la existencia del Purgatorio, cuando nazca una devoción escatológica típicamente contrarreformista, la de las Benditas Ánimas, con la finalidad de asegurar sufragios para la salvación de las almas de los difuntos y aminorar su estancia en el Purgatorio. Este será el germen del Carnaval homónimo en las mencionadas localidades de Valdeverdeja y El Torrico.

Soldadescas y Escuadras tomarían como referencia ceremonial las milicias locales o concejiles, especie de ejércitos de reserva nacidos en las postrimerías del siglo XVI, que desfilaban en las fiestas patronales y romerías acompañando las imágenes sacras, imprimiéndoles así un gran significado social además de mostrar públicamente su protección a los símbolos cristianos. De ahí deriva el innegable aire marcial que exhiben, tanto en su muy ritualizada escenografía con jerarquías militares, como en su indumentaria masculina, hecho perceptible en las escuadras de los dos pueblos.
El Carnaval de Valdeverdeja se celebra en la mañana del denominado Domingo del Gallo, con un ceremonial de singular protocolo. La alboreada a ritmo del tambor, la “Junta” o formación de la Soldadesca a lo largo de la calle principal de la villa, el alarde o concentración de Animeros y Animeras en la plaza Mayor y la recogida y acompañamiento de autoridades civiles y eclesiásticas en tan significativo marco urbano nacido en el siglo XVII, es el primer capítulo del ritual.

 

Carnaval de Ánimas de Valdeverdeja (Toledo).Desfile de animeros hacia la iglesia. José María Moreno García.
Carnaval de Ánimas de Valdeverdeja (Toledo).Desfile de animeros hacia la iglesia. José María Moreno García.


 
 A continuación, y coordinadas sus posiciones, sacerdote, autoridades y animeros encaminan sus pasos hacia la iglesia parroquial de San Blas en un desfile-procesión de gran belleza visual, precedidos por el toque del Tamborilero y el Alférez con la bandera enarbolada, marchando detrás el numeroso séquito ciudadano.
 
 Terminada la misa y su solemne “arco de alabardas”, se desharán los pasos andados y se retornará de igual forma a la “Plaza” para realizar la última “función” de La Soldadesca, en que se “juega” la bandera y se lleva a cabo el popular “Baile del Tototón”. La escuadra infantil o “de pequeños” repetirá con suma gracia lo efectuado por los Animeros “mayores”. El ofertorio a la Ánimas, alegres jotas y la comensalidad pública, ponen fin a esta celebración tan especial para los verdejos. Si bien días antes de este simbólico ceremonial las mujeres ya habrán preparado el “convite” con sus exquisitas “frutas de sartén”: floretas, mangas y roscas, para todo aquel que desee adquirirlas, contribuyendo de este modo al mantenimiento de las necesidades de la parroquia.
 
Torrico es también una de las poblaciones castellanomanchegas donde mejor se ha mantenido el Carnaval de Ánimas. De similar origen y línea ritual al de Valdeverdeja, reparte su celebración entre el Sábado y el Domingo de Carnaval y en el que hay que destacar el papel protagonista que tiene la figura de la “capitana”, que ostenta el rango más elevado de la Escuadra torriqueña a la par que el “capitán”, en un ejercicio de equilibrio simbólico de fuerzas. El inicio de la celebración se realiza a media tarde del sábado con la ceremonia de entrega de bastones a la capitana, capitán y oficiales en la casa cural.
Carnaval de Ánimas de El Torrico. Animeras de escuadra de ánimas. Juan Carlos García Ávila.
 
Desde allí, con los oficiales custodiando a las sargentas, el desfile-procesión se dirige a la plaza Mayor donde jóvenes del lugar entregarán la bandera al abanderado, espacio urbano desde el que numeroso cortejo ciudadano marchará hasta la parroquial de San Gil, donde se oficiará misa Mayor por todos los difuntos del Purgatorio, los auténticos protagonistas del carnaval.

 

Carnaval de Ánimas de El Torrico. Animeras de escuadra de ánimas. Juan Carlos García Ávila.
Carnaval de Ánimas de El Torrico. Animeras de escuadra de ánimas. Juan Carlos García Ávila.


 
El tono escénico de la Escuadra se materializa en las diferentes “funciones” que realiza y ennoblecen la fiesta: subastar los brazos y cintas de las andas del Cuadro de Ánimas para introducirlo en la iglesia, el rasgueo del suelo eclesial con el bastón de mando por el capitán, la subida del cuadro de Ánimas con la Virgen del Carmen al altar Mayor, la arquita de dádivas, el besado de la estola y la emblemática presencia del catafalco de Ánimas. Terminada la misa continua la escenografía ritual con el séquito dirigiéndose a la plaza donde se hacen los vistosos pase cruzados por el cabo de escuadra y los sargentos, en los que intervienen también las sargentas y capitana. Después llegará uno de los momentos más esperados, con la primera “Corrrida de los Sargentos” al mando del Cabo de Escuadra, de innegable raigambre castrense, que se volverá repetir el domingo, y que se remata con el elegante Paso de la Bandera. No faltan tampoco los dulces “suspiros” y otras frutas de sartén que aguardan a los compradores en grandes barreñones de barro en la casa sacerdotal.
 

Carnaval de Ánimas de El Torrico (Toledo).Oficiales con faja y medalla azul. Juan Carlos García Ávila.
Carnaval de Ánimas de El Torrico (Toledo).Oficiales con faja y medalla azul. Juan Carlos García Ávila.

 

La espectacularidad de los ritos del Carnaval de Ánimas de Torrico y Valdeverdeja se enriquece aún más con una indumentaria tradicional asociada a los mismos, que conforma un Bien de Interés Cultural Inmaterial, sin duda merecido. 

La indumentaria tradicional en el occidente toledano y en concreto la utilizada en las localidades de Torrico y Valdeverdeja ocupa un lugar destacado en la indumentaria tradicional española. Destaca en ella el cromatismo multicolor de sus trajes de gala femeninos profusamente guarnecidos con toda clase de bordados, cintas y galones. La mujer de esta comarca toledana ha sido siempre una magnifica artífice en las labores de aguja, no solo en sus renombrados bordados, sino también en la elaboración de su propia indumentaria que conserva en sus piezas una raigambre arcaica y elementos de diferentes orígenes suponiendo un gran valor documental donde han pervivido  prendas y modos de uso como si de capas estratigráficas se tratara.
 

En Valdeverdeja, rito e indumentaria son elementos de representación sociocultural que incluye componentes religiosos, antropológicos y etnográficos. La  capacidad  del  traje verdejo  para  la  resignificación  religiosa  e  identitaria, dentro de la celebración del Carnaval de Ánimas ha alcanzado un grado paradigmático de integración de arte, belleza y cultura dentro de un marco ancestral de ritos, costumbres y  folklore. Los elementos que conforman esta celebración ritualizada nos remiten a los siglos XV al XVII en el uso de alabardas por los animeros, a la ampulosidad dieciochesca del barroco en el brocado de los tejidos o, al romántico siglo XIX, en el aderezo de los peinados y cintas de las animeras.
 
La indumentaria tradicional utilizada en el Carnaval de Ánimas de Torrico es una obra de arte en sí misma, que conserva elementos de un alto valor estético y simbólico, dotándole de una identidad que forma parte esencial de la celebración. De este modo rito, religión e indumentaria se aúnan en un vínculo totalizador donde el pueblo se ve reflejado. 
 

Carnaval de Ánimas de El Torrico. Componentes escuadra de Ánimas. José Luis Sánchez Sánchez.
Carnaval de Ánimas de El Torrico. Componentes escuadra de Ánimas. José Luis Sánchez Sánchez.

El atavío torriqueño es el resultado de un desarrollo histórico-cultural donde se superponen elementos de diversas procedencias. Así, encontraremos géneros estilísticos con trazas de los siglos XIV y XV en las singulares gorgueras o en los patrones de las pecheras de encaje o malla que nos remiten a las modas del XVII, al igual que los pañuelos de tejidos translúcidos de las labradoras y menestralas del XVIII.
 

 
El día 3 de febrero de 2025, se declara Bien de Interés Cultural el Carnaval de Ánimas o Soldadesca de Valdeverdeja (Toledo). Rito, símbolo e indumentaria, con la categoría de Bien Inmaterial y también el Carnaval de Ánimas o Soldadesca de Torrico (Toledo). Rito, símbolo e indumentaria con la categoría de Bien Inmaterial.
 

El Carnaval de Herencia, uno de los más largos y singulares de España

El Carnaval de Herencia, en la provincia de Ciudad Real, es una de las manifestaciones festivas más importantes y singulares de Castilla-La Mancha. Se trata de una celebración profundamente vinculada a la identidad de la localidad y a la memoria colectiva de sus habitantes, en la que se mezclan tradición, religiosidad, música, danza, gastronomía, participación popular y diferentes expresiones culturales. Su carácter comunitario hace que el Carnaval no sea únicamente una fiesta que se celebra durante unos días, sino una manifestación cultural estrechamente relacionada con las formas de vida y las costumbres de Herencia.

Uno de los aspectos más característicos del Carnaval de Herencia es su origen relacionado con el culto a las Ánimas del Purgatorio. Esta dimensión religiosa ha dejado una profunda huella en la celebración y todavía puede reconocerse en algunos de sus símbolos y rituales. El Carnaval incorpora así elementos relacionados con la memoria de los difuntos, las ofrendas y las promesas realizadas a las Ánimas, que históricamente estuvieron vinculadas a diferentes actos religiosos y a la celebración de misas.

A lo largo del tiempo, la fiesta ha evolucionado y ha incorporado numerosos elementos profanos y festivos, pero sin perder completamente esta dimensión histórica. Uno de los símbolos que recuerda ese origen es el Estandarte de Ánimas, que tradicionalmente encabezaba determinados actos y que transmite un mensaje relacionado con la fugacidad de la vida, la redención y la necesidad de recordar la dimensión espiritual incluso durante los momentos de diversión propios del Carnaval.

 

Carnaval de Herencia (Ciudad Real). Ayuntamiento de Herencia.
Carnaval de Herencia (Ciudad Real). Ayuntamiento de Herencia.

 

El Carnaval se caracteriza por una gran variedad de personajes y elementos propios. Entre ellos destacan especialmente el Perlé, los gigantes y cabezudos, las jinetas, los gremios, las mayordomías y el Estandarte de Ánimas. Todos ellos forman parte de una estructura festiva que se ha transmitido y transformado con el paso de las generaciones.

El Perlé es una de las figuras más reconocibles del Carnaval herenciano y constituye uno de sus principales símbolos. Junto a él, los gigantes y cabezudos aportan colorido y espectacularidad a los desfiles, mientras que las jinetas representan otra de las manifestaciones tradicionales más características de la fiesta. La participación de estos elementos en los pasacalles y desfiles contribuye a crear una imagen propia y fácilmente reconocible del Carnaval de Herencia.

Los grandes desfiles de carrozas constituyen uno de los momentos de mayor participación. En ellos intervienen numerosas agrupaciones y vecinos, que preparan durante meses sus trajes, coreografías y carrozas. La celebración se convierte así en un importante espacio de expresión artística y creatividad colectiva. En los desfiles participan más de un millar de personas, mostrando sus disfraces, coreografías y carrozas en una de las principales manifestaciones carnavalescas de la región.

 

Carnaval de Herencia (Ciudad Real). Ayuntamiento de Herencia.
Carnaval de Herencia (Ciudad Real). Ayuntamiento de Herencia.

 

Otro elemento fundamental son las mayordomías. Históricamente, las personas que asumían esta responsabilidad realizaban votos o promesas a las Ánimas Benditas del Purgatorio, ya fuera para solicitar ayuda ante una determinada necesidad o como agradecimiento por algún favor recibido. Cada mayordomía asumía durante uno de los días del Carnaval diferentes gastos relacionados con las misas, las celebraciones religiosas y el denominado refresco.

Aunque la tradición ha evolucionado, la figura del mayordomo continúa existiendo. Actualmente, quienes ocupan este papel lo hacen de manera voluntaria, vinculándolo en muchos casos al cumplimiento de un voto o promesa. Acompañados por el alcalde y el párroco, recorren las calles de Herencia siguiendo itinerarios vinculados a la tradición. De este modo, la mayordomía continúa siendo un elemento que conecta el Carnaval contemporáneo con sus raíces religiosas y comunitarias.

La gastronomía tradicional constituye también una parte importante de la celebración. Durante los tradicionales refrescos se ofrecen productos como perrunillas, barquillos, mistela, zumos, rosca-utrera y, especialmente, los característicos bizcochos bañados en almíbar, considerados una de las especialidades de la repostería herenciana. La comida y la bebida forman parte de los espacios de encuentro y convivencia que acompañan a los diferentes actos del Carnaval.

La celebración cuenta además con una dimensión musical muy importante. Los tambores y las bandas de música acompañan buena parte de los actos y contribuyen a crear una atmósfera característica. De hecho, una parte del Carnaval recibe tradicionalmente el nombre de Semana de Tambores, denominación cuyo origen se pierde en el tiempo y que probablemente esté relacionado con el acompañamiento musical de las antiguas mayordomías durante sus desfiles.

El Carnaval de Herencia ha experimentado diferentes transformaciones a lo largo de su historia. Especialmente significativa fue la evolución de sus manifestaciones religiosas a partir de finales del siglo XX. A partir de 1987 se produjo una etapa de controversia que afectó a determinados elementos religiosos de la celebración y provocó la desaparición de algunas prácticas tradicionales.

Entre ellas estuvo la participación directa de las autoridades religiosas en determinados actos, así como la tradicional petición de la manta para el sufragio de las Ánimas. En 1988 se produjo una de las últimas apariciones de algunos de estos elementos en su forma tradicional. Posteriormente dejaron de desfilar determinados símbolos religiosos junto a las autoridades civiles.

Sin embargo, la desaparición de algunas manifestaciones no supuso la pérdida completa de la dimensión religiosa del Carnaval. Se mantuvieron las misas de Ánimas del lunes y martes de Carnaval, en las que continúan participando autoridades civiles, representantes gremiales, jinetas y vecinos. También se conservaron las ofrendas y la tradicional puja, en la que se ofrecen productos gastronómicos propios de la localidad.

La puja tiene además un importante componente solidario. Mientras que históricamente los beneficios obtenidos se destinaban a sufragar misas en favor de las Ánimas del Purgatorio, en la actualidad se destinan a diferentes proyectos de carácter social y humanitario, manteniendo de esta manera la función comunitaria y solidaria que tradicionalmente acompañaba a la celebración.

 

Carnaval de Herencia (Ciudad Real). Ayuntamiento de Herencia.
Carnaval de Herencia (Ciudad Real). Ayuntamiento de Herencia.

 

La relevancia cultural del Carnaval de Herencia ha recibido diferentes reconocimientos a lo largo de las últimas décadas. En 1987 fue declarado Fiesta de Interés Turístico Regional, reconocimiento que puso de manifiesto su importancia dentro del patrimonio festivo de Castilla-La Mancha. Posteriormente, en 2017, obtuvo la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional, reforzando su proyección más allá del ámbito regional.

El 22 de julio de 2025, el Carnaval de Herencia fue declarado Bien de Interés Cultural, con categoría de Bien Inmaterial. La declaración reconoce el conjunto de manifestaciones, tradiciones, símbolos y prácticas que conforman esta celebración, cuya actividad se extiende también a lo largo del año con propuestas como el Carnaval de Verano.

 Texto basado en el DOCM

 

 

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