Retratos de Familia en Castilla-La Mancha
La familia se define como un grupo de personas unidas por vínculos de parentesco, ya sea por matrimonio, nacimiento o adopción, así como el conjunto de ascendientes, descendientes y afines de un linaje. La familia se considera un pilar fundamental en nuestra sociedad al ser el principal espacio para el desarrollo emocional, social y psicológico de las personas. Ya en un nivel institucional, la familia es la unidad básica de la organización social.
En el seno familiar todos aprendemos valores esenciales en nuestra vida como: el amor incondicional, el respeto, la honestidad, la lealtad, la solidaridad, la responsabilidad, la tolerancia y el apoyo mutuo, todos ellos fundamentales para el desarrollo de las personas en sus relaciones sociales.
Con motivo del Día Mundial de la Fotografía, que celebramos el 19 de agosto de 2026, el Servicio del Libro, Archivos y Bibliotecas de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes ha organizado una exposición virtual de fotografías antiguas titulada “Retratos de Familia en Castilla-la Mancha”, en la que se han seleccionado un total de 40 fotografías representativas de familias tradicionales de nuestra tierra a lo largo de los años, que abarcan un amplio espacio de tiempo que va desde la última década del siglo XIX hasta los años 60 del pasado siglo XX.
Estas fotografías que os mostramos pertenecen a los fondos fotográficos custodiados en los Archivos Históricos Provinciales de Castilla-la Mancha, como los fondos Goñi, Escobar y Rodríguez, pero hay una especial preponderancia de los retratos pertenecientes al fondo Los Legados de la Tierra, surgido como consecuencia de la campaña emprendida hace más de 20 años por la Junta de Comunidades de Castilla-la Mancha para recuperar el patrimonio fotográfico desconocido de la región, hoy disponible para todos los ciudadanos a través de la web del Archivo de la Imagen de Castilla-La Mancha. https://cultura.castillalamancha.es/archivos/archivo-de-la-imagen-y-de-la-palabra
A lo largo de esta muestra podemos deleitarnos con las imágenes de los castellanomanchegos de muy diferentes décadas disfrutando en eventos familiares, o aprovechando la presencia de un fotógrafo ambulante o en su estudio, antes de que llegara la democratización de la fotografía a nuestras vidas. Además, con la contemplación de estos retratos familiares podemos descubrir la importancia de la fotografía como testimonio y recurso fundamental para entender los cambios sociales experimentados por nuestro país a lo largo del tiempo. No podemos olvidar la importancia que la conservación y difusión del patrimonio fotográfico tiene en la consolidación de la memoria colectiva de nuestra sociedad.