Pasar al contenido principal

1835.

Real decreto por el que se estableció en Madrid una escuela especial de ingenieros de bosques.

La justificación de este Real decreto, mediante el que se crearon otras ingenierías, estaba en la necesidad de especialización técnica en diferentes materias: Los tiempos, Señora, influyeron en esto como en todo lo que toca a los progresos del entendimiento humano y a la suerte de las naciones (…) La industria, en el vuelo que ha tomado desde el descubrimiento de las Américas, y sobre todo en nuestros días, necesita ser ayudada de las ciencias; y los que las aplican a los trabajos de las obras públicas merecen ser estimulados (…) Semejantes trabajos son, por otra parte, de diferentes órdenes, como han de ser distintas las clases de ingenieros que se han de encargar de ellos, y distintos los conocimientos especiales que cada una requiere (…) Muchas han sido las empresas industriales que no se han cometido, porque ha arredrado al Gobierno y a los capitalistas la falta de ingenieros.

En este Real decreto, además, se creó el Cuerpo de Ingenieros Civiles, compuesto de dos inspecciones: Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos e Ingenieros de Minas. Además, se decretó que formarán parte del cuerpo de ingenieros civiles otras dos inspecciones de ingenieros geógrafos y de bosques, luego que la formación de las escuelas privativas de ambas permita que se establezcan.

 

Gaceta de Madrid, número 125, de 5 de mayo de 1835.