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PARQUE ARQUEOLÓGICO DE SEGÓBRIGA

El Parque Arqueológico de Segóbriga está constituido en torno a la ciudad romana de Segóbriga, situada en el término municipal de Saelices, en el extremo Suroccidental de la provincia de Cuenca, a unos 4 kms. de este núcleo de población, en dirección Sur. Este enclave sería Inicialmente un castro celtibérico. Tras la conquista romana, a inicios del siglo II a. C. se convirtió en un oppidum o ciudad celtibérica. Tras las Guerras de Sertorio, hacia el 70 a. C. pasó a controlar un amplio territorio como capital de toda esta parte de la Meseta, cuando Plinio la consideró “caput Celtiberiae” o inicio de la Celtiberia.

SABER MÁS

Horario de Verano
1 de abril al 30 de septiembre.

De martes a domingo:
De 10:00 a 15:00 h. y de 16:00 a 19:30 h.

Horario de Invierno
Del 1 de octubre al 31 de marzo.

De martes a domingo:
De 10:00 a 18:00 horas.

Días de cierre
Todos los lunes, 21 de abril, 9, 24, 25 y 31 de diciembre y 1 de enero.

El acceso al Parque deberá realizarse 45 min. antes del cierre.

General | 6 euros.

Reducida | 3 euros.
Estudiantes hasta 25 años. Carné joven. Familias numerosas. Mayores de 65 años. Desempleados. Discapacitados
Grupos de más de 25 personas con reserva previa.

Entrada gratuita
Niños menores de 8 años.
Martes y viernes de 16 a 18 horas.
18 de mayo (Dia de los Museos).

Tarifa con actividad | 10 euros.

Es necesaria la acreditación de todas las circunstancias. Más información sobre tarifas aquí.

Dirección
Carretera Carrascosa de Campo a Villamayor de Santiago, s/n
16430 Saelices
(Cuenca)

Teléfono de contacto: 629 75 22 57

Correo electrónico: segobriga@dipucuenca.es

Dirección web: www.segobriga.org

Segóbriga

Segóbriga

CENTRO DE INTERPRETACIÓN

El Parque Arqueológico de Segóbriga posee un moderno Centro de Interpretación formado por un amplio aparcamiento, vestíbulo de recepción, sala de exposiciones y sala de audiovisuales. Su forma guarda consonancia con el entorno asemejándose a una construcción romana.

Está concebido para dar apoyo a lo que el visitante encontrará en su visita al Parque, ayudándole a comprender e interpretar los restos arqueológicos y en definitiva la historia del lugar.

PLANIFICA TU VISITA

Tiempo medio de visita: De 2 a 4 horas.

La visita al parque arqueológico de Segóbriga de manera individual se hará siguiendo siempre el recorrido prefijado por los caminos pavimentados.

Puede disfrutar del servicio de audio guía en mp3.

Teléfono de información general: 629 75 22 57 

 

Visitas guiadas
Están incluidas en el precio de la entrada y se harán dentro de los horarios que indique el parque (Consultar telefónicamente).

Visitas de grupo
Deberán realizar una reserva previa y contar con un mínimo de 15 personas.

Para grupos de más de 25 personas, si desean contratar el servicio de visita guiada, deberán abonar 1 euro además de la entrada reducida para este colectivo (3 €).

Para grupos escolares de más de 25 personas, si desean contratar el servicio de entrada didáctica, deberán abonar 2 euros además de la entrada reducida para este colectivo (3 €).

Oferta Educativa: Actividades con monitor y visitas didácticas para centros escolares. (Ver el área educativa del Parque )

Oferta Medioambiental: La red de rutas de senderismo, creada alrededor del Parque, permite disfrutar de su entorno natural y de su rico patrimonio histórico-artístico.

También se proponen acciones de colaboración patrimonial, y de carácter social.

¡Disfrute plenamente de este Parque Arqueológico! Solo es necesario cuidar los restos arqueológicos, los árboles y las plantas y el mobiliario urbano y cumplir estas sencillas normas:

El Parque Arqueológico de Segóbriga está constituido en torno a la ciudad romana de Segóbriga, situada en el término municipal de Saelices, en el extremo Suroccidental de la provincia de Cuenca, a unos 4 kms. de este núcleo de población, en dirección Sur. Este enclave sería Inicialmente un castro celtibérico. Tras la conquista romana, a inicios del siglo II a. C. se convirtió en un oppidum o ciudad celtibérica. Tras las Guerras de Sertorio, hacia el 70 a. C. pasó a controlar un amplio territorio como capital de toda esta parte de la Meseta, cuando Plinio la consideró “caput Celtiberiae” o inicio de la Celtiberia.

En tiempos de Augusto, poco antes del cambio de Era, dejo de ser ciudad estipendiaría, que pagaba tributo a Roma, y se convirtió en municipium o población de ciudadanos romanos. Fue entonces cuando se produjo su auge económico como cruce de comunicaciones y centro minero de lapis specularis o yeso traslúcido utilizado para cerrar ventanas. Aprovechando este auge se inicia hacia el 80 a. C. un programa de construcciones monumentales que le confieren el aspecto como nos la encontramos en la actualidad.

En el siglo IV se abandonan sus principales monumentos convirtiéndose en un centro rural.
En época visigoda, a partir del siglo V, era todavía una ciudad importante, con obispos que acudían a los concilios de Toledo entre los años 589 y el 693 d. C. De estos años data una gran basílica y la extensa necrópolis que la circunda. La decadencia de la ciudad prosiguió en época islámica, si bien en esta época se construyó una fortificación árabe en la cumbre del cerro sobre el que se sitúa la ciudad.

Tras la Reconquista, la población se desplazó al actual pueblo de Saelices y el lugar pasó a denominarse Cabeza del Griego, quedando reducido a una pequeña población rural dependiente de la Villa de Uclés.