La campaña arqueológica de 2026 en el Cerro de la Defensa de Uclés (Cuenca) ha permitido conocer con mayor precisión cómo fue concebido el complejo militar almorávide localizado al oeste de la localidad de Uclés. Los trabajos se han centrado especialmente en el frente oriental de la fortaleza, donde estamos documentando algunas de las soluciones técnicas empleadas para levantar el recinto sobre un cerro caracterizado por una topografía especialmente compleja.
Las investigaciones forman parte del proyecto «Uclés: de madina islámica a cabecera de la Orden de Santiago. Campaña 2026», desarrollado desde la Universidad de Castilla-La Mancha, con una especial implicación de la Facultad de Letras de Ciudad Real y del Grado en Historia, y financiado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha dentro de las ayudas destinadas a la investigación del patrimonio arqueológico y paleontológico. Contamos también con la colaboración de la Fundación Fernando Núñez y del Ayuntamiento de Uclés, que prestan apoyo a los trabajos de campo y de laboratorio.
En las campañas anteriores documentamos en el Cerro de la Defensa una fortaleza y una mezquita de cronología almorávide (inicios siglo XII). La ausencia de ocupaciones posteriores que hayan alterado significativamente estos niveles y la buena conservación de sus contextos arqueológicos hacen de este enclave un lugar especialmente relevante para estudiar la presencia almorávide en la península ibérica, tanto desde el punto de vista de la arquitectura como de la cultura material.
Durante esta campaña se ha avanzado especialmente en la documentación del frente oriental de la fortaleza. En este sector, el recinto se planteó mediante grandes torres unidas por potentes cortinas de muralla, todas ellas dotadas de zarpas apoyadas directamente sobre el roquedo para evitar desplazamientos y asegurar la estabilidad de las estructuras. A este sistema se suma una gran plataforma constructiva que permitió regularizar la fuerte pendiente del cerro y disponer una superficie adecuada sobre la que levantar la fortificación. Estas soluciones muestran el importante esfuerzo de ingeniería necesario para adaptar la construcción a las condiciones del terreno.
El análisis de estas estructuras se está realizando mediante los estudios poliorcéticos y la arqueología de la arquitectura. La lectura estratigráfica de los paramentos nos permite estudiar las relaciones entre las torres y las cortinas, las técnicas constructivas, los morteros y las diferentes fases de obra, así como reconstruir progresivamente el proceso seguido para levantar el recinto.
Otro de los objetivos de la campaña ha sido localizar y definir el acceso principal de la fortaleza. Los trabajos en la denominada Torre 1 permiten plantear, todavía como hipótesis, la existencia de un acceso en codo organizado mediante dos puertas, una solución que deberemos seguir estudiando conforme avance la excavación de todo el frente occidental, uno de los espacios donde hasta la fecha se ha intervenido de manera más limitada.
El estudio de los procesos constructivos está aportando además otros datos de interés. En algunos de estos contextos hemos localizado grandes recipientes cerámicos, varios de ellos con decoración estampillada, cuya disposición plantea la posibilidad de que su incorporación a determinadas estructuras tuviera un significado específico relacionado con el proceso constructivo. Los grandes contenedores y las decoraciones estampilladas ya estaban bien representados entre los materiales almorávides recuperados en las campañas anteriores.
Paralelamente, estamos desarrollando la documentación fotogramétrica y tridimensional del yacimiento y trabajando en la reconstrucción virtual en 3D del Cerro de la Defensa, tanto de la fortaleza como de la mezquita, incorporando los resultados obtenidos durante las sucesivas campañas de excavación.
Autores: Jesús Molero, David Gallego, Jaime Garcia Carpintero y Cristina Peña. Universidad de Castilla-La Mancha