CONFERENCIA “La Carpetania tardorromana y visigoda en relación al territorio de la actual provincia de Cuenca”
Catedrática de Historia Antigua en la Universidad de Alcalá de Henares, Grupo de investigación Ciencias de la Antigüedad en Alcalá de Henares
- Jueves, 19 de FEBRERO de 2026
- Hora 17:30
- Lugar: SALÓN DE ACTOS DE LA UNIVERSIDAD INTERNACIONAL MENÉNDEZ PELAYO - CUENCA
(C/ Palafox, 1)
En los siglos que enmarcan la tardorromanidad y el fin del reino visigodo de Toledo (principios del siglo IV a principios del siglo VIII), se producen en Hispania una serie de cambios políticos, sociales y religiosos, incluso económicos, que van a afectar de un modo importante al centro peninsular e, igualmente, a las tierras de la actual provincia de Cuenca.
Así, debemos mencionar el paulatino abandono de los cultos paganos en favor de la conversión a la fe cristiana, hecho que se va a producir a lo largo del siglo IV; la proclamación de Teodosio como emperador romano, un hispano natural del centro de la península Ibérica, cuya dinastía va a gobernar ambas partes del Imperio Romano desde el año 379 hasta mediados del siglo V, y que a va favorecer el enriquecimiento y un mayor poder político y social de las aristocracias hispanas, hecho que se comprueba en las grandes y sustuosas villae del centro de la Península. Ya durante este mismo siglo V, en Hispania van a entrar grupos poblacionales, los suevos, vándalos, alanos y, un poco más tarde, los visigodos, que paulatinamente van a cambiar las estructuras de poder en Hispania, hasta el punto de que a medida que los emperadores romanos de Occidente pierdan poder y ascendente en la provincias, en Hispania se van a constituir algunos reinos bárbaros; los más importantes, el Reino Suevo y, sobre todo, el Reino Visigodo, cuyo gobierno afectará directamente a las tierras de la actual provincia de Cuenca, dado que su capital va a situarse en la cercana Toledo, al menos desde mediados del siglo VI.
En esta coyuntura política y de transformación de las estructuras religiosas, Hispania va a conocer la construcción de edificios de culto cristiano y el desarrollo del culto a los santos, mártires y confesores de la fe. Se va a producir un proceso de creación de sedes episcopales, siendo este aspecto muy importante puesto que el obispo va a constituirse no sólo como líder espiritual sino también social e, incluso, político. En este sentido, hay que tener presente que las tres grandes ciudades romanas de la provincia de Cuenca van a constituirse en sedes episcopales, muy posiblemente a principios del siglo VI.
Ya en plena época visigoda, a nuestra provincia le afectará considerablemente la constitución de Toledo como sede del reino y la creación de una ciudad visigoda en las cercanías del territorio, Recópolis. Además, debido a los cambios políticos y a la invasión bizantina de Hispania en el año 552/555, las tradicionales circunscripciones provinciales romanas van a sufrir una serie de cambios de denominación y de territorialidad de gran importancia para los territorios conquenses. Así, veremos cómo se recuperan denominaciones territoriales prerromanas, como Celtiberia y Carpetania, pero también como se vuelven a abandonar en pro de una denominación territorial romana, la provincia Cartaginense. Todo ello será debido a un juego político en el reino Visigodo, con la mira puesta en constituir a Toledo como sede eclesiástica principal del centro de la península ibérica primero, en principal de la Cartaginenses después, y, finalmente, en sede primada del reino visigodo. En todo ello, van a estar muy presentes los tres obispados conquenses, especialmente porque, con seguridad, algunos de sus titulares se verán obligados a residir en Toledo, cerca del obispo de aquella ciudad, en detrimento de la cura pastoral directa a los feligreses de Segóbriga, y, tal vez, Ercávica y Valeria.
Tampoco podemos olvidar que este territorio no es ajeno al desarrollo del movimiento monástico, bien conocido en todo el Mediterráneo desde finales del siglo IV y que en nuestro territorio tiene lugar siglo y medio después, según podemos leer en la documentación, que nos informa de la existencia del monasterio Servitano. La creación de este gracias a las propiedades fundiarias ercavicenses de una inlustris femina del reino Visigodo, aunque de origen romano a juzgar por su nombre -Minicea- y al empuje de un abad africano, así como la fuerza política de uno de sus abades, nos permitirán incidir en la importancia que, en el Reino Visigodo, tuvo la colaboración entre el poder político, el social y el religioso.
Por último, no debemos olvidar los problemas económicos que debió sufrir la región, especialmente en los siglos VI y VII, con las recurrentes pulsaciones de peste y las anuales llegadas de las voraces plagas de langosta que van a provocar malas cosechas y hambrunas, hasta el punto de que los reyes visigodos se vieron obligados a cambiar los calendarios fiscales de la región.
CONFERENCIA “La Carpetania tardorromana y visigoda en relación al territorio de la actual provincia de Cuenca”
CONFERENCIA “La Carpetania tardorromana y visigoda en relación al territorio de la actual provincia de Cuenca”